Una cooperativa de viviendas es una sociedad constituida cuyo fin es construir una vivienda para uso propio.
La cooperativa puede contratar directamente los servicios de los profesionales de la construcción, o contratar de una ‘sociedad gestora’
que es una empresa que es la empresa que se encargará de constituir la cooperativa y su gestión; sus honorarios suelen ir desde 8% al 10% del
importe de la vivienda.